111 pueblos mágicos ¿Qué hacemos con ellos?

Ciudad de México, a 6 de abril de 2017.

 

Versión estenográfica de la ponencia 111 pueblos mágicos ¿qué hacemos con ellos?, realizada en el marco de KULTUR 2017, realizada en las instalaciones del Centro de Convenciones de Toluca de Lerdo, Estado de México, el día de hoy.

 

Lic. Fernando Martí Brito: Vamos a dar inicio a la tercera Sesión y me gustaría hacer la introducción diciendo que en el año 2001 el Gobierno Federal nombró Pueblo Mágico a una pequeña población del Estado de Hidalgo -Huasca- y eso fue promovido por un personaje que entonces era Subsecretario de Turismo, el Licenciado Eduardo Barroso.

 

Han pasado 16 años, ya no tenemos un Pueblo Mágico, tenemos 111 Pueblos Mágicos, lo que les da una idea del éxito de ese proyecto y a mí me da mucho orgullo y es un honor darle la bienvenida al iniciador, al innovador, al creador de ese Proyecto: El Licenciado Eduardo Barroso, a quien le estamos planteando una pregunta difícil de contestar:

 

¿Qué hacemos ahora con 111 Pueblos Mágicos?

 

Eduardo, por favor.

 

Lic. Eduardo Barroso: Muchas gracias, muy buenos días.

 

Fernando, como siempre, muchas gracias por tu amable invitación. Con mucho gusto estoy aquí en Kultur, en el Foro Nacional de Turismo, realmente son eventos muy relevantes que nos enriquecen a todos y nos aportan muchísimas cosas y conocimientos.

 

En particular sea usted bienvenida, señora Secretaria; estoy en tu Estado pero te doy la bienvenida a mi Panel, es un honor para mí que estés aquí, Bettina. Muchas gracias.

 

Saludo a mi amigo y maestro, Alejandro Morones. También, como siempre, muchas gracias.

 

Amigos de los medios de comunicación:

 

Hemos platicado mucho este tema, muchísimo; cada vez que me dicen “a ver, Eduardo, Pueblos Mágicos” y bueno, pues hablamos de Pueblos Mágicos.

 

Pero lo que hoy me anima es que en verdad Fernando plantea un reto; es decir, ya están los Pueblos Mágicos, son 111. ¿Qué hacemos con ellos?

 

Aunque no todos conocen perfectamente el Programa de Pueblos Mágicos, me voy a permitir dar algunos preámbulos.

 

Pueblos Mágicos nace en 2001 bajo dos visiones: Primero, la visión turística que consistió en la idea de poner en valor a pequeñas localidades del país, que estuvieran cercanas a ciudades con potencial turístico, buscando propiciar en ellos el desarrollo de la actividad turística, creando oportunidades para visitarlos, para disfrutar de su riqueza cultural, su patrimonio, su gastronomía, etcétera.

 

Esa fue la visión desde el punto de vista turístico y se fijaron como que las primeras cinco reglas, que fue algo muy básico: Que verdaderamente fueran Destinos emblemáticos, que fueran Sitios con vocación turística real, que contaran con conectividad carretera, no más allá de 200 kilómetros de un centro emisor de turismo importante y además, una cosa fundamental: Que hubiera voluntad política y compromiso no solamente del Gobierno Federal y de los Estados, sino voluntad política y compromiso de los municipios y de la sociedad civil de cada uno de los municipios.

 

Pero también en Pueblos Mágicos hay otra visión, yo diría que la verdadera, la fuerte, la grande: La visión económica y social.

 

Lo que les quiero decir es que al final del camino, Pueblos Mágicos es un programa que busca propiciar el desarrollo económico y social de municipios del país, en donde el medio es el Turismo, pero el fin es generar desarrollo económico y social.

 

Bajo esa visión se crea Pueblos Mágicos, reconociendo que en muchos lugares de México estaban teniendo problemas para la generación de empleos, para la generación de oportunidades y para la generación de inversión.

 

Entonces es un programa de carácter económico y social que utiliza al Turismo como medio, pero lo que busca como fin es el bienestar.

 

Todos sabemos muy bien cómo empieza a desarrollarse el Programa de manera gradual desde 2001, como bien decía Fernando Martí, en donde empezamos con Huasca, Hidalgo, y después con el apoyo y el respaldo del Secretario de Turismo entonces de San Luis Potosí, Alejandro Morones, el segundo fue Real de Catorce en San Luis Potosí. Y empezó el programa a crecer de manera gradual hasta 2011, 2012 donde viene un crecimiento muy importante del cual vamos a platicar ahora.

 

Hay pocos resultados sobre el impacto real de los pueblos mágicos, el último recuento que tiene la Secretaría de Turismo es de 2012, con tan sólo 75 pueblos mágicos, pero nos arrojaba cifras interesantísimas en ese entonces, nos arrojaba cifras como, -esta sí está actualizada- en los 111 pueblos mágicos del país viven más de seis millones de mexicanos, seis millones de mexicanos son más de aquellos que viven en los municipios en donde hay destinos turísticos de playa; es decir, hay más gente viviendo en los municipios de los pueblos mágicos que en Cancún, Cozumel, Isla Mujeres, Acapulco, Ixtapa, Los Cabos, La Paz, Mazatlán, etcétera, hay muchísimo más. Entonces, lo que se haga ahí, el impacto social es importantísimo.

 

Ha generado empleos en forma muy importante y la derrama económica hoy por hoy genera más derrama económica los pueblos mágicos en su conjunto que el turismo fronterizo o que el turismo que se integra por cruceros.

 

¿Pero qué pasa? Lo que pasó fue que en el tiempo la idea original se distorsionó al crecer exclusivamente el programa entre 2011 y 2012, en tan sólo dos años, 2011, 2012, hubo 46 nombramientos nuevos de pueblos mágicos, un incremento del 125 por ciento.

 

Para aquellos especialistas del sector que me van a entender muy bien a ese periodo se le llama el “Guevarazo”, y me voy a permitir decir un chiste aquí, dicen que si hubiera durado un día más, Presidente Masaryk sería pueblo mágico.

 

¿Qué es lo que pasó en ese momento? Se incorporaron al programa municipios que aún no estaban preparados, que bien podían ser pueblos mágicos pero no estaban preparados todavía en ese momento.

 

Se puso en riesgo el programa, porque empezó a perder credibilidad, cualquiera podía llegar a hacer pueblo mágico.

 

Por lo que en 2013, a la llegada de la nueva administración se frena el programa y se rescata, se evalúa y se hace una reingeniería muy profunda para rencausarlo. ¿Por qué decir en la administración rencausarlo? Porque reconoce que es un programa que estaba generando una aportación social muy importante, pero que necesitaba reorientarse dado el crecimiento tan explosivo que tuvo.

 

El hecho era necesario entender varias cosas, pueblos mágicos no es nada más un lugar bonito, el hecho de que sea, que esté limpia la plaza y que tenga alumbrado público eso no es un pueblo mágico; pueblo mágico no es un programa que sirva para aportar recursos a los municipios, Secretaría de Turismo del Gobierno Federal no es una caja chica, al contrario, cada vez es más chica, del año antepasado que había mil 500 millones de inversión, para inversión pública, se fue a 500 millones, entonces la caja chica se hizo más chica; pero no es el propósito del programa.

 

No es un programa al que puedan acceder todos los municipios, esto no es para todos, no es un programa tampoco de carácter político, no es una bandera política, no es un programa de un partido. De hecho, se trata de un programa transexenal, que como bien decía Fernando Martí, tiene 16 años en el mercado nacional.

 

El objetivo real del programa es generar beneficio social y económico para la comunidad receptora, para el taxista, para el artesano, para el mesero, para el transportista.

 

Recuerdan ustedes que cuando nuestro país vende un barril de petróleo y le dan 50 dólares, los 50 dólares van a la bolsa del Gobierno Federal, ellos lo dedican a la labor propia del estado, pero cuando un turista gasta 50 dólares, le da un cachito al artesano, le da un cachito al transportista, le da un cachito al mesero, etcétera; es un peso turístico que se distribuye directamente a la gente. Entonces, el objetivo de ese programa es que el dinero, que el recurso, que el beneficio y que el progreso llegue a la comunidad receptora.

 

Ser pueblo mágico no es un lujo, representa una responsabilidad compartida entre la sociedad y el gobierno, para transformar una localidad en un destino turístico integral; y aquí empiezo a responder qué hacer con 111 pueblos mágicos.

 

Teníamos primero localidades con vocación turística, se transformaron en pueblos mágicos, y lo que debemos de hacer es transitar para que se vuelvan destinos turísticos integrales.

 

¿Qué quiere decir esto? ¿Qué hacer para convertir los pueblos mágicos?, avanzar de pueblo mágico a destino turístico integral, ¿cómo hacerlo? Y aquí yo distingo ocho diferentes acciones que deberían de suceder o que están sucediendo en muchos casos para realmente genera destinos turísticos.

 

¿Qué pasó compañeros? El guevarazo, que no solamente se escucha, sino que se vea también. Son ocho diferentes condicionantes, y ocho diferentes pasos que hay que seguir en cualquier destino turístico, a mi juicio desde luego, para poder transitar y hacerlos un destino turístico integral.

 

El primero, es desarrollo integral; segundo, transversalidad; tercero, corresponsabilidad; cuarto, financiamiento; quinto, desarrollo del producto; sexto, promoción y comercialización; séptimo, medición; octavo, desarrollo gradual.

 

Insisto, muchos pueblos mágicos han evolucionado muy bien, están en este trayecto, y el hecho de hacer desarrollo turístico integral no quiere decir que vayan a perder su nombramiento, sino que se van a fortalecer como destinos turísticos en forma más importante.

 

Vamos a analizarlos uno a uno.

 

Desarrollo integral. Al crecer de forma importante la cantidad de gente que se reúne en un pueblo mágico, en un municipio, un pueblo mágico tradicional multiplica por 10 el número de turistas que tiene en 10 años; empieza a haber una carga importante sobre el destino, y el municipio o el municipio tiene que ver que pueda crecer en equilibrio el desarrollo turístico y el desarrollo municipal, tiene que estar seguro que cuenta con infraestructura básica adecuada para agua, para drenaje, para basura, para vivienda, y electricidad, vivienda y muchas otras cosas

 

Bien decía Saúl Ancona, el número de habitaciones que ha crecido, por ejemplo, en Izamal, y voy a dar un dato, por ejemplo, en Bernal había dos hoteles antes de ser Pueblos Mágico; hoy hay 104 Hoteles que necesitan agua, tiran basura, necesitan drenaje, necesitan electrificación, necesitan calles, estacionamientos, pero el municipio tiene que ver que crezca esa infraestructura básica, primero para la población local pero que soporte la capacidad de crecimiento del Destino.

 

Tiene que haber esa infraestructura turística suficiente, tiene que haber Hoteles, tiene que haber restaurantes, tiene que haber artesanías porque al final del camino -y también, como decían los secretarios, Bettina lo apuntaba muy bien- tenemos que generar pernocta. Bien dice Betina, que si no hay pernocta, no es Destino.

 

Entonces necesitamos infraestructura turística, necesitamos asegurar buena conectividad, tanto aérea, marítima o carretera, según sea el caso del Pueblo Mágico.

 

Pero hay un factor muy importante: Empujar en forma permanente la competitividad, lo cual quiere decir capacitar al personal, el desarrollo profesional y de manera muy destacada, el desarrollo empresarial, reconociendo que en los Pueblos Mágicos tenemos muchísimos micro y pequeños empresarios; empresas familiares que tienen que evolucionar poco a poco hacia empresas un poco más formadas.

 

El segundo punto se llama transversalidad.

 

Pueblos Mágicos no puede ser nada más un Programa Turístico; Pueblos Mágicos es un Programa donde deben concurrir muchas otras áreas del Estado, del Municipio y de la Federación porque todos somos responsables del desarrollo económico, del desarrollo social, de la creación de infraestructura, del medio ambiente, de la educación, de la salud, etcétera.

 

Sigue siendo un programa basado fundamentalmente en la Secretaría de Turismo, sus posibilidades de crecer fuerte y en equilibrio son más limitadas; tiene que haber una estructura transversal, reconociendo la enorme interdependencia que tiene la actividad turística respecto a otros sectores.

 

El tercer tema se llama corresponsabilidad.

 

Los funcionarios de antes ya no somos, los de ahora ya no serán, pero la gente que vive ahí siempre estará; es entonces que el sector privado debe ser el garante de la continuidad del Pueblo Mágico.

 

Existen Comités de Pueblos Mágicos en donde tienen que velar o velan por la planeación, por la gestión, por la calidad del servicio, por el desarrollo del producto, etcétera.

 

Lo que apunto aquí es que no pueden ser instancias políticas o nombradas en muchos casos por los presidentes municipales, sino tienen que ser instancias de la sociedad civil para que sea la sociedad civil la que conduzca el desarrollo de los municipios en los Estados y que sea dicha sociedad la que sea garante de la continuidad de este Programa.

 

Sobre el financiamiento les comento que, como todos sabemos, la Secretaría de Turismo les da recursos a los municipios para el desarrollo de sus Pueblos Mágicos, pero la bolsa es limitada.

 

Los Estados tienen que ver que hay muchos otros recursos en el sector público que pueden atender a los Pueblos Mágicos porque en la Secretaría de Cultura, en la Secretaría de Desarrollo Social, en la Secretaría de Medio Ambiente, en la SAGARPA hay una cantidad de recursos fundamental e impresionante.

 

Yo diría que hay más de 5 mil millones de pesos en este año para financiar la actividad turística en diferentes entidades.

 

¿Entonces qué hay que hacer? Tocar la puerta adecuada para hacer crecer nuestro desarrollo. Si estamos esperando que con 15 millones de pesos al año crezcan los Pueblos Mágicos, pues sí, lo vamos a hacer; vamos a crecer pero dentro de cien años.

 

Sobre el desarrollo del producto, antes de que me ataque mi amigo Morones, les digo que bien lo decían los secretarios: Lo que se está procurando es que exista producto porque un lugar bello no es suficiente.

 

¿Qué es lo que está pasando en algunos pueblos mágicos? Llega el turista, se para en la plaza principal y dice: qué bonito están los jardines, no hay basura, la catedral está fantástica, qué bonito el Palacio Municipal, se dan la vuelta, toman un helado y dice: oye, ya vámonos, aquí no hay nada que hacer. Y no es cierto, hay muchísimas cosas que hacer, nos está faltando producto.

 

Entonces, hay entidades como el Estado de México, que aquí lo debo de reconocer, y hoy Viajemos Todos por México está haciendo un esfuerzo también por desarrollar producto, si no hay producto no hay turista y si no hay turista no hay derrama económica. Entonces, si queremos crecer en forma importante los destinos, los pueblos mágicos tienen que desarrollar producto de manera forzosa, reconociendo sus atributos, buscando su diferenciación, porque hoy tienen 110 competidores. Como soy diferente yo, por qué habrá de venir al Oro, por qué van a venir a Malinalco, por qué van a ir a Tepotzotlán, porque tienen elementos diferenciadores. Entonces, al desarrollar producto tenemos que buscar que se dé ese tipo de cosas.

 

Promoción y comercialización.

 

Tenemos que dejar la concepción antigua, me refiero a los pequeños municipios, los pequeños destinos turísticos, de que tengo que anunciar mi hotel, de que tengo que anunciar mi restaurante y aquí otro que me regaña es el señor Gaudelli, pero ojalá estés de acuerdo conmigo, tenemos que entender que tenemos que promovernos como destino y por eso la importancia de los productos, tenemos que entender que nuestra competencia no está adentro, ahí está nuestra fortaleza, tenemos que saber vendernos como región, porque las regiones compartimos el mercado, este estado comparte con Michoacán, con Estado de México, con la Ciudad de México, con Guadalajara, con los sitios circunvecinos, el mercado es el mismo; entonces vamos a fortalecernos como región. Vamos a promover nuestros productos, promovamos nuestro estado y concentrémonos en el cliente potencial.

 

Siempre cuento alguna vez que me tocó a ITB en Berlín, y veía secretarios de turismo o municipios, vamos que no tenían ni aeropuerto, y tú qué haces aquí, vine a buscar turistas alemanes, pero no tiene aeropuerto, no tiene nada, no está en el mapa.

 

Entonces, tenemos que concentrarnos realmente en nuestro cliente potencial y los pueblos mágicos el 85 por ciento, 87 por ciento de la gente que va a los pueblos mágicos es nacional, nuestro mercado es el nacional y fundamentalmente mercado regional, el que está cerquita de nosotros.

 

Medición.

 

Decía yo que las cifras más recientes son de 2012, lo que no se mide no se puede mejorar. Necesitamos tener estadísticas claras, indicadores turísticos, observatorios turísticos, subirnos a Datatur y generar estadística, y no generar estadística para enriquecer los discursos, no generar estadística para tener mejores audiovisuales, sino para tener inteligencia comercial, una estadística turística nos debe decir quién es nuestro mercado, si vienen familias o parejas, si vienen de fin de semana o vienen entre semana, qué tipo de establecimientos ocupan, cuáles son sus principales motivadores de viaje, si van a quedarse a dormir en San Juan Teotihuacán o  San Martín de las Pirámides, porque vienen al globo aerostático o porque van en la noche a luz y sonido, quién es nuestro cliente, qué queremos hacer y cómo debemos satisfacer sus necesidades.

 

Y finalmente, tenemos que reconocer que el reto es muy grande y que el desarrollo debe ser gradual.  Avancemos de manera importante, pero a manera gradual.

 

Conservemos siempre la esencia de los destinos, es importante mantener la cultura, la historia, las tradiciones, la arquitectura, los materiales, no podemos poner concreto donde iba adocreto, no podemos pintar una fachada cuando es de cantera, no podemos cometer barbaridades. Entonces, crezcamos de manera gradual, pero crezcamos en orden.

 

Creo que si seguimos estos ocho temas podemos estar transitando de pueblo mágico a destinos turísticos integrales.

 

Pero ahora sí, pasaría a la parte ya más práctica, de qué hacemos con los 111 pueblos mágicos, y aquí a mí que me gustan los números, hay 10 recetas, 10 cosas que por lo menos yo haría o recomendaría hacer para con los pueblos mágicos.

 

El primero es muy importante, observar estrictamente los lineamientos de incorporación y permanencia, ya hay lineamientos, ya existen, se tienen que cumplir, que entren todos aquellos que tengan las características para entrar, pero que salgan aquellos que no tienen las características adecuada para ser parte del programa.

 

Creo que esto es lo más importante, hagamos una reflexión nueva, le toca a la autoridad federal, pero que crezca el programa todo lo que tenga que crecer; siempre me preguntan los amigos de la prensa, ¿hasta cuántos? Los que deban ser, pero también que salgan los que no tienen características, que son varios, y no les voy a decir cuáles.

 

Mantengamos el crecimiento gradual del programa, si bien puede 100 más, despacio; veamos lo que esta administración ha hecho: 2013, cero nombramientos; 2014, cero nombramientos; 2015, 28; 2016, cero nombramientos. Yo aplaudo ese gradualismo, primero porque había que hacer un freno en el camino, pero segundo porque hay que hacerlo despacio, porque la precipitación lleva a que esto se distorsione de forma importante.

 

Tercero. Es muy importante aplicar estrictamente las leyes y reglamentos locales, para que un lugar sea pueblo mágico tiene que demostrar que tiene reglamento de basura, reglamento de imagen urbana, reglamento de transporte, reglamento de muchas cosas; pero no se cumplen en todos los casos.

 

Dos ejemplos, comercio informal; otro ejemplo, grafiti. Si existe el reglamento, y está aplaudido y está en el expediente y le pusimos palomita, pero no se cumple, no sirve para nada. Los dos grandes enemigos de los pueblos mágicos son el grafiti y el ambulantaje, el comercio informal, y son el ejemplo de cosas en las cuales no se están cumpliendo los reglamentos, que desde luego son cosas que les toca aplicar a los municipios.

 

Cuarto, incrementar la inversión pública para el desarrollo del destino. Ya decía yo, no podemos aspirar a que una localidad, por importante que sea o pequeña que sea, crezca con 30, 40, 50 millones de pesos al año; no se puede, eso va a dar para limpiar la calle, para infraestructura subterráneo y para reubicar un mercado o hacer algo de artesanía. Necesitan los municipios, necesita la federación tocar puertas diferentes, necesitan tener recursos adicionales de otras dependencias de gobierno que se dediquen a lo mismo, al desarrollo social y al desarrollo económico, y verdaderamente meterle recursos importantes al desarrollo de los destinos.

 

Quinto, lanzar y mantener una campaña promocional institucional a través del Consejo de Promoción Turística de México. Hoy, a 16 años del programa, el Consejo de Promoción Turística de México ha invertido en cero en pueblos mágicos, un producto en donde la federación ha metido más de cinco mil millones de pesos, donde los estados han hecho un esfuerzo brutal y han invertido también mucho dinero, para mí me resulta inconcebible que no sea un producto turístico que merezca el apoyo del Consejo de Promoción Turística de México.

 

Inconcebible, porque estamos más enfocado al turismo internacional, cuando nuestra fortaleza está en el mercado nacional. Bien lo decía el Secretario De la Madrid en el Tianguis Turístico cuando hablaba de que el 85 por ciento del peso turístico lo generamos los nacionales.

 

Entonces, vendamos nuestros productos, vendamos este producto, pero promocionémoslo.

 

Sexto. Elevar la competitividad de toda la cadena de servicios y esto que voy a decir ya se ha dicho en muchos lugares: Ya no basta con sonreír, ya no basta con ser un Destino anfitrión, un país anfitrión.

 

Necesitamos garantizar competitividad en toda la cadena de servicios; no nada más en el Hotel Boutique sino también en el taxi, en el Aeropuerto, en el maletero, en transportistas, en el restaurante. Todos debemos tener, toda la cadena de servicios debe tener competitividad adecuada.

 

De otra forma, la experiencia del turista no es integral y un turista de hoy    -sobre todo hoy, que hay tantas redes sociales y tantas y tantas cosas- nuestro principal promotor es el principal detractor.

 

Entonces tenemos que garantizar, para la supervivencia de los Pueblos Mágicos, el que efectivamente tengamos competitividad integral.

 

Séptimo. Incrementar la oferta de hospedaje, de Tres a Cinco Estrellas.

 

Una gran cantidad de Pueblos Mágicos no tiene oferta de hospedaje de categoría turística y con categoría turística me refiero a tener de Tres a Cinco Estrellas.

 

Desde luego que un Destino Turístico debe tener de todo, pero nuestra masa crítica, nuestro visitante va a estar en las Tres Estrellas, en las Cuatro Estrellas. Necesitamos crecer en la capacidad e hospedaje porque si no, van a seguir siendo Destinos de un día; si no, van a ser Destinos donde la gente compre el helado, compre una artesanía y se salga. Tenemos que crecer en hospedaje y eso le toca al sector privado.

 

Noveno. Transitar de Pueblos Mágicos a Destinos Turísticos Integrales, que fue todo el rollo que les dije al principio y estoy convencido de ello pues no podemos ser solamente pueblitos simpáticos, no podemos ser pueblitos bonitos. Seamos Destinos Turísticos Integrales.

 

He insistido mucho en lo siguiente y espero triunfar en algún momento:

 

Décimo. Adoptar un Programa alterno a Pueblos Mágicos para Destinos con potencial turístico porque -como dije- no todos pueden ser Pueblo Mágico, no todos tienen características para serlo pero muchos tienen potencial.

 

Entonces generemos un producto alterno previo a Pueblos Mágicos, que permita a los Destinos prepararse en forma adecuada, antes de ser Pueblo Mágico. 

 

Aquí el Estado de México creó, hace algunos años, el Programa Pueblos Con Encanto y Pueblos Con Encanto se convirtió no en la marca de presumir del Estado de México, sino que se convirtió en la primaria, se convirtió en la base para que se prepararan diferentes localidades cuyo desarrollo era incipiente aun pero querían ser Pueblo Mágico, querían llegar a esa categoría.

 

Hoy les puedo decir -Bettina, me corriges si me equivoco- que ocho Municipios que nacieron en Pueblo Con Encanto, son ahora Pueblo Mágico. Esto es contundente.

 

Si preparamos desde el principio pequeños municipios del país, dándoles una marca, dándoles un estándar, dándoles un know how, podemos aspirar a llevarlos a una escala superior que es Pueblos Mágicos.

 

Entiendo que Bettina ha platicado este tema con otros Secretarios de Turismo de los Estados para compartirles el Programa, el Estado de México ha sido muy generoso abriendo el Programa; ojalá lo tomen y ojalá la Federación también se decida a adoptar un Programa previo a Pueblos Mágicos.

 

Con eso se evita primero el crecimiento desmedido de Pueblos Mágicos y, en segundo lugar, que lleguen realmente quienes deben llegar realmente al Programa de Pueblo mágico.

 

Con esto terminaré mi intervención inicial y desde luego quedo atento a sus preguntas.

 

Muchas gracias, muy amables.

 

Pregunta: Buenas tardes, licenciado.

 

La verdad el Programa de Pueblos Mágicos es una cosa fantástica y es uno de los grandes productos que desarrolló el turismo de México en los últimos 15 años, con lo cual esto es algo que está fuera de cualquier análisis y discusión y es una gran labor suya.

 

El punto en el cual siempre, incluso lo hemos hablado tú y yo, por lo cual me parece que vale la pena abrirlo, es: habrá 30 o 40 pueblos mágicos que después del glorioso Guevarazo al que hiciste referencia no están a la altura de los que sí están a la altura. ¿Qué hacer con ellos? ¿Qué debiera hacer el Gobierno Federal? Porque finalmente los presidentes municipales quieren seguir siendo, los gobernadores quieren crecer su lista de pueblos mágicos, pero no todos reúnen los requisitos para lograr un estándar, tú hablabas de estándar hace un rato, un estándar de calidad. ¿Cómo lograr que las buenas manzanas no se pudran por las malas manzanas? ¿O qué habrá que hacer para poder depurar este tema de los pueblos mágicos?

 

Lic. Eduardo Barroso: Yo empezaría diciendo como mencionaba hace rato de manera tajante que salga el que tenga que salir, a los que no cumplan los requisitos, los que no tengan las características deben salir del programa, uno.

 

Dos, habrá unos que sí tengan posibilidades de estar o que están en el programa, pero que efectivamente tengan grado de desarrollo diferente a unos que son poco más superiores.

 

Hubo una propuesta en un análisis que se hizo con la Secretaría de Turismo de para efectos comerciales y promocionales se establecían categorías, los pueblos mágicos consolidados vamos a llamar y los pueblos mágicos intermedios; de tal manera que el turista al comprar, al leer una promoción y al comprar entienda bien a qué tipo de pueblo mágico se está dirigiendo, si es un pueblo mágico boutique, vamos a llamarle así o si es un pueblo mágico básico.

 

Eso se sigue debatiendo, Roberto, no sé si sea la fórmula perfecta o no, pero sí estoy de acuerdo contigo, en que debe de existir diferencia, los que queden al final del camino sí tiene que haber diferencia entre aquellos que están consolidados y aquellos que están en proceso, porque si no, vamos a generar una expectativa falsa al turista y va a decir: -voy a decir dos nombres de pueblos mágicos- Tepotzotlán o si voy a San Cristóbal de Las Casas o voy a Tequisquiapan de una expectativa muy alta, muy alta, muy boutique y si voy a otros pueblos mágicos diferentes voy a tener a mi expectativa. Entonces, sí creo en la diferenciación en los pueblos mágicos para la parte comercial y promocional.

 

Pregunta: Carlos Gustavo Pulido, de México a la Carta. Algo que siempre me ha preocupado precisamente en los análisis de ver que el principal turismo es nacional y regional en la falta de señalización para poder llegar a los lugares, muchas veces sí queremos ir a visitar, lo investigamos y todo, pero aun cuando buscan por google map o eso te llevan a otra parte; entonces nos enfrentamos mucho a la falta de señalética para poder llegar adecuadamente a los lugares. ¿Se ha trabajado sobre ese tema?

 

Lic. Eduardo Barroso: Sí. Se ha trabajado en varios sentidos en señalización.

 

Uno es señalización carretera, falta muchísimo por hacer, pero que hay grandes avances; otra, es señalización vial dentro de los pueblos mágicos, una nomenclatura similar en las calles; otra es la señalización turística, para que la gente sepa llegar al museo, a la casa natal de tal o a la zona arqueológica; y cuarto, que me parece muy importante, el emplacamiento de monumentos de sitios históricos, bilingüe, para que la gente esté parada y diga: aquí nació Alejandro Morón e hizo tal y tal cosa, para que la gente le entienda, que le entienda a las cosas.

 

Entonces, sí se está trabajando, pero sí, efectivamente falta mucho por hacer.

 

Pregunta: Yo te haré una pregunta, Lalo, porque me parece que dentro de los 10 puntos, ocho de ellos corresponden a la iniciativa privada y a la cooperación de todos, o sea, hay que entrar con la participación de la sociedad civil y de todos los que componen el pueblo mágico.

 

Pero la pregunta es, el punto número uno, que es que se cumpla al pie de la letra con los requisitos, y que no se cumpla con lo del ambulantaje, con eliminar el ambulantaje, debería de ser motivo de exclusión, y la pregunta es, ¿crees que se pueda excluir a un pueblo mágico en una función política, en donde entra el municipio con el estado y con la federación?

 

Lic. Eduardo Barroso: ¿Está preguntando políticamente o turísticamente?

 

Pregunta: De todo, de todo; podría ser muy bueno si se hubiera puesto un freno desde el principio, sin embargo, sigue el ambulantaje y no ha pasado nada, no lo sacan.

 

Lic. Eduardo Borroso: El ambulantaje además hay que entender que sí está permitido en los pueblos mágicos, ¿qué está permitido? Las artesanías, el globero, el bolero; sí hay cosas que son deseables, no solamente no son prohibidas, son deseables que existan; y lo que se ha hecho en muchos lugares para tratar de mediar, es hacerles carretas, carretitas o puestos para que se vea uniforme, para que las personas, los muchachos, las señoras que trabajan ahí, que se vean limpios, que traigan su gafete, que estén acreditados. Yo creo que ese es el rumbo.

 

Lo que sí es indeseable, totalmente inoperante, es que vendan verduras, que vendan fruta y queso, cecina, eso no se puede; pero sí existe un tema de desgaste político muy importante, que hasta ahí no llegan mis ocho puntos.

 

Pregunta: Soy Antonio Ortiz Moro, Director General de la Revista Turismo.

 

Yo tengo una idea y quiero expresarla, en algún foro de los que han pasado de turismo, decían los oradores que cómo buscar turismo, como atraerlo, cómo todo eso; y yo en esa intervención que tuve muy breve, les dije que a mí me parecía que lo primero que se tenía que hacer en cualquier país, pueblo, ciudad y todo, era el desarrollo social; si no hay un desarrollo social adecuado no creo que lo mágico aparezca por ningún lado, tiene como base que ser el desarrollo social.

 

Hablas del guevarazo, en el cual podemos estar o no de acuerdo, pero si tú tienes en cuenta que después del guevarazo, este peñalazo fue de 28, en vez de haber hecho una selección y de haber ayudado a los anteriores para que tuvieran lo adecuado, se pusieron 28 pueblos mágicos más.

 

Yo no creo que la solución sea eliminar algunos, deben de tener algo de mágicos por lo que los nombraron y creo que la obligación del Estado  -tanto de la Federación como del Estado y del Municipio- es incentivar a esos pueblos que ya son nombrados para no desprestigiar la Firma porque a la hora en que se dé la noticia de que Pueblos Mágicos dejaron de serlo, eso sería un desprestigio.

 

Lo que creo que tenemos que hacer es incentivar el desarrollo de esos Pueblos, ver qué es lo que les hace falta y dárselos porque creo que esa era una de las finalidades, acrecentar esas poblaciones para que algún día sean Destinos Turísticos de mucha calidad.

 

Lic. Eduardo Barroso: José Antonio, muy amable.

 

Coincido cien por ciento contigo en la parte social y yo decía eso: hay una visión social atrás de la cuestión económica; lo que se persigue es el bienestar de la gente local, que se desarrolle el empresario, el artesano, pero también el agricultor o el pescador, la gente que vive ahí. Para ello está dirigido.

 

Entonces, cien por ciento de acuerdo contigo en ese tema. 

 

Javier Campero: Eduardo, buenas tardes; soy Javier Campero, de Visa Permanente MX

 

El Consejo de Gastronomía ha buscado ante la UNESCO que la Gastronomía de algunas partes de la República pueda ser reconocida; no sé si pudiera suceder lo mismo con los Pueblos Mágicos; es decir, que ante la UNESCO también no solamente hubiese esa denominación de Ciudades Patrimonio sino que México llevara ante este foro la posibilidad de nombrar a los Pueblos Mágicos como tal, para que quizá se pudiera volver un poquito más rígida la participación de dichos pueblos.

 

No sé si se pudiera pensar en algo así, Eduardo.

 

Lic. Eduardo Barroso: Me gusta mucho tu pregunta en dos sentidos:

 

Una, en que México pudiera exportar tecnología en materia turística porque la única vez que lo ha hecho -entiendo, Alejandro- es con los Centros Integralmente Planeados, cuya experiencia de FONATUR se exportó hacia otros Destinos.

 

Me encantaría que la Secretaría de Turismo de México, que el Gobierno Mexicano transfiriera tecnología a otros países.

 

Precisamente ayer el Subsecretario Corona, en Argentina, tocó el tema de Pueblos Mágicos en la Reunión Bilateral; presentó el caso de Pueblos Mágicos en Argentina.

 

Ojalá México pueda internacionalizar el producto, nos fortalecería muchísima y efectivamente ganaría en tener reglas más sólidas y de obligación de cumplimiento. Me gusta de las dos vertientes.

 

Mtra. Rosalinda Benítez: Eduardo, coincido mucho con lo que comentó el Licenciado Morones en el sentido de qué hacer, con quién sí y con quién no.

 

En mi experiencia, muchas autoridades municipales me han dicho “es que no entendemos bien qué es esto y tengo tantos problemas en el municipio, que no me puedo dedicar a Pueblos Mágicos”.

 

Cuando he platicado con los representantes del Grupo de Pueblos Mágicos para equis lugar, me dicen “pues es que la idea es el recurso que nos dan y que nunca nos llega porque se queda en el municipio”.

 

Entonces yo creo que mucho del problema, el origen es el entender                -por parte de la autoridad municipal- cuál es su función como gestor; por parte de la sociedad, entender cómo el Turismo debería de generar economía y esa inclusión social porque lo otro que he venido observando es que efectivamente el Primer Cuadro o dos o tres cuadras más allá del Primer Cuadro lo que se remoza es lo que se cuida y se les olvida que un kilómetro más allá sigue siendo el municipio y ese municipio es un Pueblo Mágico.

 

Creo que por ahí tendríamos que observar qué hacer, efectivamente uno de las dolencias es que no se cumple el reglamento al pie de la letra, el reglamento es muy claro, es muy preciso, es muy conciso, en mi percepción no se aplica.

 

Lic. Eduardo Barroso: Gracias. Y me das pie para decir una cosa, pueblos mágicos tiene un polígono de aplicación, dos cuadras, diez cuadras o veinte cuadras, no es todo el municipio. Como ciudades patrimonio humanidad aquí estaba Campeche, estaba Puebla, ciudad patrimonio de la humanidad de las tres, tiene un polígono, no es todo el municipio. Entonces, tenemos que cuidar muy bien que sea poligonal sea respetado; pero efectivamente los dos pilares de los pueblos mágicos es sociedad y gobierno municipal fundamentalmente.

 

Pregunta: El polígono queda muy claro en el reglamento, pero en la percepción de las sociedades yo no soy del primer cuadro, entonces yo no soy, no pertenezco y soy del municipio. A lo que voy es que el orgullo del pueblo mágico es por ese cachito que recuperamos, que limpiamos, pero que todos participamos de él y si en la sociedad no permea, si la sociedad se siente hecha a un lado porque no pertenece a ese polígono, eso también está creando situaciones sociales.

 

Pregunta: Hola, Haydee Turrubiates, de Traveltimes.mx.

 

¿Qué estrategias de promoción para pueblos mágicos tienen pensadas en cuanto a medios, en cuanto a televisión, radio, revistas impresas, portales? Porque hemos de repente recurrido a Secretaría de Turismo Federal y, bueno, su presupuesto se reduce a la mitad a la mitad del año; CPTM, como usted bien dijo no invierte en promoción de pueblos mágicos. ¿Qué estrategias están pensando para poder darle mayor difusión a estos pueblos?

 

Lic. Eduardo Barroso: La estrategia para mí sería convencer al Gobierno Federal, al Consejo de Promoción Turística de México que emprenda un esfuerzo de mercadotecnia integral para apoyar a pueblos mágicos., porque los estados sí lo hacen y algunos municipios, algunos pueblos mágicos sí lo hacen, pero se necesita la fuerza del Consejo de Promoción  Turística en México.

 

Entonces, contestando la primera parte, no hay un plan, no hay medios, no hay nada porque no hay campaña o debería de haber, ojalá tengamos la capacidad entre todos de convencer al Consejo de Promoción de hacer un esfuerzo sobre un producto del cual dependen seis millones de mexicanos y que está generando más derrama económica que muchas otros modalidades como el turismo fronterizo y el turismo de cruceros.

 

Pregunta: Buenas tardes. Pedro Suastegui, de la Ciudad de México.

 

Preguntarle Eduardo, ¿en qué consistiría o cuál sería la línea a seguir con los pueblos mágicos una vez que se tienen los proyectos, se tienen las propuestas?, ¿quién decide? Se han presentado proyecto para crecer pueblos mágicos, pero siempre hay una traba, se basan solamente al aspecto arquitectónico, al aspecto artesanal, buscamos trascender la parte turística para que haya más gente, pero a veces la infraestructura no lo permite.

 

¿Qué es lo que se debe hacer y quién podría ser el medio para poder llegar? Y también establecer el turismo accesible en estos pueblos mágicos, porque también la derrama económica que genera el turismo de adultos mayores es exclusiva o siento yo que va más encaminada a pueblos mágicos por lo que se puede observar en cada uno de ellos y no se cuenta con esa parte del turismo accesible para ellos.

 

Lic. Eduardo Barroso: Gracias. El camino para gestionar un proyecto está muy definido, está muy claro. En cada pueblo mágico hay un Comité Pueblo Mágico, donde participa la sociedad, no solamente prestadores de servicios turísticos, sino comercio y mucha gente más.

 

Ese órgano de la sociedad civil, que es consultivo, tiene entre sus funciones buscar generar proyectos, ideas y planes; las comparte con el municipio, y es el municipio el que llega con los gobiernos de los estados, con las secretarías de turismo de los estados a venderles el proyecto, a convencerlos de que lo apoyen, para que a su vez la Secretaría de Turismo de cada estado se siente con la federación a negociar los proyectos que hay que apoyar.

 

Entonces, el camino está muy claro, ¿qué es lo que pasa? Que son varios filtros, y cuando a la Secretaría de Turismo del Estado, de cualquier estado, le llega un portafolio, imagínese, Estado de México que tiene nueve pueblos mágicos, que le lleguen tres proyectos o cuatro por pueblo mágico, pues tiene un portafolio muy interesante, pero muy amplio, muy grande.

 

Entonces, tiene que haber una jerarquización de proyectos, el Estado los jerarquiza, presenta a la federación y es así como se apoyan de regreso. El camino ya está muy definido.

 

Moderadora: Dos últimas preguntas.

 

Pregunta: Buenas tardes, Antonio Araujo, Estudiante de la Universidad Justo Sierra.

 

Mire, yo le quisiera preguntar si no convendría hacer un plan de pueblos mágicos en un estado, como rutas de diferentes pueblos mágicos en el estado, no sé si convendría.

 

Lic. Eduardo Barroso: No conviene, ya hay, algunos estados ya lo tienen.

 

Pregunta: ¿Cómo cuales, perdón?

 

Lic. Eduardo Barroso: Como el Estado de México y como Puebla.

 

Son los dos estados que tienen mayor número de pueblos mágicos, y lograron con esa característica integrar rutas de pueblos mágicos, y es muy buena idea, porque tú estás generando no solamente derrama económica en diferentes lugares, sino pernocta en diferentes lugares; ojalá muchos lo puedan hacer igual.

 

Pregunta: Buenas tares, Luis Gordillo, Morelos.

 

¿Hay un pueblo mágico que sea modelo a seguir, que cumpla lineamientos, reglamentos, servicios, infraestructura?

 

Lic. Eduardo Barroso: Ha de ser prensa, seguro; seguro eres de prensa, ¿verdad?

 

Yo creo que, es que no me gusta decir nombres, ni quién es el mejor, ni quién es el peor, ni quién debería salir.

 

Hay modelos muy interesantes de pueblos que han evolucionado de forma importante, yo citaba al principio Tepotzotlán, citaba a Tequisquiapan, citaba a San Cristóbal de las Casas, que son destinos que tienen una consolidación importante, pero no hay un modelo específico, porque cada uno tiene características diferentes, y si los hacemos iguales los vamos a hacer aburridos.

 

Muy bien, pues muchísimas gracias nuevamente, como siempre, un placer estar con ustedes, gracias.

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