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Un negocio divino: el turismo religioso

Ciudad de México, a 6 de abril de 2017.   Versión estenográfica de la ponencia Un negocio divino: el turismo religioso, realizada en el marco de KULTUR 2017, realizada en las instalaciones del Centro de Convenciones de Toluca de Lerdo, Estado de México, el día de hoy.   Lic. Fernando Martí: Vamos a dar inicio a la última Sesión de este día.   Cuando hablamos de Turismo, solemos mencionar como segmentos el sol y la playa, el Turismo Cultural, el Turismo de Convenciones, el Turismo Deportivo, el Turismo de Espectáculos.   Pero hay uno que casi siempre se nos pasa por alto, que es el Turismo Religioso; es decir, cuando la gente viaja por motivos de Fe.   Hace tres años, en León Guanajuato, tuvimos una mesa semejante y nos encontramos, supimos, nos enteramos ahí que el Turismo Religioso es una manifestación muy, muy importante en México; que la Basílica de Guadalupe es el Santuario que más peregrinos atrae en el mundo entero, con 20 millones, que es más del doble de lo que atrae cualquier otra Iglesia u otro Templo en el mundo entero.   Para hablar de ese tema, hemos invitado a esta mesa de Turismo Religioso a Monseñor Guillermo Ortiz, que es Obispo de Cuautitlán.   Nos acompaña también la Investigadora en este tema que es Minerva Maldonado, de la Universidad de Querétaro y va a moderar el Panel Arquitecto Orlando Araque con el tema Gestión del Patrimonio en Turismo.   Arq. Orlando Araque: Saliendo de la magia de los pueblos, tema que acabamos de escuchar, donde el espíritu de los lugares es lo que viene a conformar el atractivo turístico base de estos territorios.   Vamos ahora a seguir en la parte de lo intangible, hacia la parte que es la espiritualidad y ese patrimonio que no lo podemos ver, sino que lo sentimos y tiene otra trascendencia.    En el Turismo en México esto es muy importante y es algo que está en nuestro subconsciente; veamos los elementos del Turismo Religioso que existen en todo el escenario.   Desde que llegué me di cuenta que hay monumentos que son patrimonio, que fueron construidos para ser de tipo religioso o de carácter espiritual.   Eso quiere decir que realmente este segmento del Turismo Religioso es muy importante y en mi experiencia Iberoamericana, por muchos países y ahora en México, puedo decirles que este país tiene un potencial realmente en materia de Turismo Religioso.   Después de haber hecho esta introducción, esto que les puse como detalle, tiene que ver también con esto una vez más, con la espiritualidad. Anoche tuvimos la oportunidad de platicar sobre esto y me llegaron estas reflexiones.   Quisiera empezar por Monseñor Ortiz, para que nos hablara un poco de un tema más específico: en esta cuestión del Turismo Religioso hay dos pilares fundamentales que son el Turismo y Religión, que quiere decir responsables de la gestión turística en el país, pero la Iglesia Católica es la otra columna para que este Turismo Religioso sea exitoso.   Monseñor va a ahondar más en este tema, con los detalles.   Mons. Guillermo Ortiz Mondragón: Muchas gracias, buenas tardes tengan todos.   Con mucho gusto vengo aceptando esta invitación de la Maestra Rosalinda y voy a hablar, desde luego de mi experiencia de fe, cada uno de nosotros tiene una idea de Dios, una experiencia de Dios y, con todo respeto, hablamos en estos ámbitos plurales reconociendo el valor que cada uno tiene de esta experiencia en primer lugar.   Comienzo diciendo que el tema de la movilidad, en general, como que está de moda, pero no es actual; es decir, no es de hoy, sino ha sido de siempre y es uno de los signos de los tiempos, como reconocemos en la iglesia esos acontecimientos universales significativos para toda la humanidad. Entonces, desde la fe el católico o la persona, en general, tiene que descubrir qué significado concreto tienen estos acontecimientos universales que se dan de manera intensa en distintas latitudes, qué significado tiene para la vida de cada uno, el movimiento, la movilidad, sea en el tema del turismo o sea en otros temas.   Por ejemplo, un signo de los tiempos fue hablar del cambio, muchas cosas están cambiando decimos y en todos los sectores, pero ahora podemos comenzar a hablar no de época de cambio, sino de cambio de época, estamos transitando hacia una nueva era, y este es un punto importante que tenemos de frente y que podemos asumir.   Con el tema migratorio pues no se diga, ha habido ya muchos signos, muchos acontecimientos que constantemente nos llaman la atención, la iglesia en México tiene relación, por ejemplo, con el episcopado de Estados Unidos desde hace más de 20 años trabajando el tema migratorio, comenzamos hablando de una misma ciudad que tiene dos autoridades distintas de país o dos Diócesis distintas en una misma ciudad.   En el Sureste la movilidad está también de manera intensa produciéndose y la iglesia está ahí viendo esto, pero creo que el tema que ahora nos toca tiene un sentido mucho muy profundo.   Yo parto de esto, la escritura dice que somos imagen y semejanza de Dios, a veces lo pensamos al revés, queremos que Dios sea nuestra imagen y semejanza y lo amoldamos a nuestros criterios, modo de pensar, juicios, etcétera, pero si vamos a la escritura lo que él nos dice de nosotros mismos quizá veamos algo distinto y encontramos un texto muy hermoso, esto es en el libro del Génesis, Capítulo Tercero, Versículo ocho, yo solamente a partir de una frase voy a hacer una reflexión, encontramos que Adán y Eva oyeron la voz de Jave Dios que se paseaba por el jardín a la hora de la brisa de la tarde, qué sabroso, Dios saboreando su creación pero no sólo, sino con el hombre y la mujer que había creado, que había hecho como culmen en la creación.   Aquí, de paso solamente digo que al crear Dios al hombre y a la mujer, al crearlos distintos no nos creó para el conflicto, Dios no crea conflicto, sino para la complementariedad; y entonces, en la complementariedad se da la unidad, el crecimiento, el apoyo.   Pero además, él no disfruta a solas de su creación, sino que la disfruta con el hombre, este es, sino cronológicamente, sí en el orden de los textos de la escritura, el primer texto que nos habla de que Dios está moviéndose, está caminando y está buscando al hombre y a la mujer para disfrutar con ellos la brisa de la tarde en la creación, que él ha visto que es bella.   Esto ya nos dice qué cosa es el turismo, disfrutar la creación entre nosotros, con referencia a Dios, por eso, esa movilidad hacia los centros religiosos tiene dos significados: uno, la búsqueda específica de Dios, que es un elemento inherente desde la antropología católica, un elemento inherente en la persona humana; no es un derecho, esta mucho antes que un derecho, el hecho de la movilidad.   Entonces, ahora cuando de repente tenemos que encontrar la movilidad humana como un sufrimiento, como algo que no se permite o que se obliga por circunstancias, estamos yendo en contra de la naturaleza de la persona humana, no solamente en contra de sus derechos.   Por ejemplo, cuando Dios le habla a Abram y le dice: deja tu país, a los de tu raza y a los de tu familia de tu padre, y anda a la tierra que yo te mostraré; le está diciendo que hay que abrir la perspectiva más allá de su propio territorio, de su propio núcleo inicial de existencia.   La migración tiene el sentido de encontrarse a sí mismo, buscar el querer de Dios, e implica desde luego el sentido religioso, la vocación, ¿qué sentido tiene mi existencia? Por eso me muevo físicamente, psicológicamente y espiritualmente.   Dios se preocupa por su creación y baja al encuentro de Moisés en aquel paisaje de la zarza ardiente, y quiere caminar con su pueblo para liberarlo, darle identidad y autonomía, que se consolide, pero no nada más que sea pueblo, sino que sea signo para los demás pueblos; entonces, es una perspectiva creativa de la libración, no sólo liberarme de, sino liberarme para, y por eso Dios ayuda en las situaciones difíciles y le devuelve ánimo y fuerza a la persona.   De paso, tenemos que reconocer que en el turismo y en todo el tema de la movilidad humana, la migración, está la trata de personas, la esclavitud, y eso es muy doloroso, y escuchando el testimonio de personas que han sufrido y que han superado ese momento de ser víctimas de trata, lo que les he sostenido es su conciencia de Dios: yo no tenía otra alternativa más que ponerme en las manos de Dios, y eso me dio fuerza.   ¿Qué significa que me dio fuerza? Recuperar mi dignidad, ese es un testimonio vivo de personas que han pasado por esa situación, es decir, no es una descripción teórica, es partir de la experiencia.   Entonces, también Dios por eso recuerda en la Ley de Santidad que no oprimamos al peregrino, tampoco al turista. No lo oprimamos porque le dice al pueblo “acuérdense que ustedes fueron extranjeros en Egipto”.   La conciencia de la movilidad está inserta en el corazón del hombre, en el fondo, pero Dios viene definitivamente al encuentro enviando a su Hijo en el seno de María.   ¿Cuándo comienza a caminar El Hijo de Dios en el seno de María?   Cuando María, inmediatamente después de haberlo concebido, sale corriendo a las Montañas de Judea a visitar a su prima Isabel; la intención de María es atender a su prima que está en el sexto mes y es mayor de edad y ahí va ya El Niño, en el seno. Desde ese momento El Hijo de Dios se está moviendo.   Después tiene que aceptar la ley de empadronamiento y trasladarse a Belem para nacer y de ahí tiene que huir a Egipto; es decir, apenas concebido y recién nacido, vive estas experiencias: Visitar a la prima, convivir, este es un movimiento constructivo de obediencia pues tiene que ir a hacer el censo, pero también Jesús es contado ya como existente aun antes de nacer apenas concebido para finalmente huir y luego regresar.   Toda su vida va a hacerla caminando de un pueblo a otro, eso nos hace ver que nuestra existencia es siempre itinerante.   Es muy importante cuando Jesús se detiene con sus discípulos y les dice “miren las aves del cielo, que no hilan, que no siembran ni cosechan pero tienen el alimento, miren las flores”. O sea, les dice que vean la belleza: “qué bonitas flores, ellas no tejen, Dios les teje su vestido, Dios les da de comer”.   Entonces, la referencia a Dios en la existencia, que se mueve, que es movilidad, es algo importante. Con estas ideas, no podemos ser ni más ni menos que migrantes, capaces del Turismo, para disfrutar la vida, convivir entre hermanos y amigos y en referencia a Dios, que significa siempre buscar el encuentro con Él.   Y sobre los Templos, las advocaciones de los Santos, los signos de los Misterios de Dios, por ejemplo, hay aquí en el Estado de México Santuario del Señor de Chalma, está el de María, la Madre del Verdaderísimo Dios por quien se vive, así revela su nombre; Coatlalzupe, la que pisa la serpiente y a Ella vamos de peregrinos.   En fin, para concluir yo diría que nuestra movilidad es caminar al encuentro de nosotros mismos, del otro y los otros, pero en definitiva, de El Otro -con mayúscula- que es Dios; Él es nuestra tierra prometida y el turismo es la dimensión humana, voy a ser redundante, la dimensión humana que humaniza, no podemos hacer un turismo pasivo de solamente ver y recibir, sino activo de ver, de asimilar y de construir y de extender la experiencia de la naturaleza y de Dios a todas las dimensiones de nuestra vida, el trabajo, la familia, la convivencia, la diversión, etcétera, que lleve la fortaleza del fruto del turismo.   Arq. Orlando Araque: Muchas gracias monseñor, muy interesante esa visión de la movilidad humana que, sin duda, es donde se engloba la actividad turística en muchas de sus facetas y, bueno, muy interesante, pero no había pensado en esa parte cuando subí y vi ahí como se movía, ahora estoy viendo esa parte del evangelio, imaginándome los viajes de aquel entonces, pero toda esa visión tenemos que irla aterrizando un poco.   Y quisiera que Minerva nos dijera un poquito acerca de eso, como ya en la práctica se hace para que realmente se disfrute la grandeza de Dios.   Dra. Minerva Maldonado: Buenas tardes ya a todos. Muchas gracias por la invitación.   Nosotros nos dedicamos a hacer investigación acerca de lo que es el fenómeno de turismo religioso y como académicos precisamente desde la conceptualización qué es y para eso nos hemos acercado muchísimo y preferentemente con la religión católica, sin embargo, como dijo Monseñor, habría que ver con los diferentes tipos de creencias religiosas que tenemos en el país.   Entonces, para definir qué es desde la academia un turismo religioso, pues, precisamente son desplazamientos que hacen las personas con un motivo de fe y que si nos sumamos ya a las cuestiones que estamos viendo aquí en este foro también por cuestiones culturales.   Entonces, tenemos una persona que se desplaza por dos grandes razones: su fe y cultura, que de ahí entra el término de turismo religioso.   También dentro de los estudios para poder atender en el turismo a esta persona en movimiento, como bien nos mencionada, pues yo creo que tenemos que también como nos decían los panelistas anteriores, quién es la autoridad en fe, quién es la autoridad que nos puede decir precisamente cuál es la dignidad humana a partir de esa creencia, pues, precisamente la iglesia, le digo en el caso específico de lo que hemos estado investigando, pues, es la iglesia católica.   Ella nos ponía el ejemplo, nosotros trabajamos con zonas arqueológicas, pero las autoridades son los del INAH, entonces hay que preguntarle al INAH para poder contextualizar y entender todo este fenómeno, pues, exactamente es lo que nosotros tratamos de hacer en ese sentido.   Y como persona el turista tiene, decía, una motivación, pero también tiene expectativas; es decir, a qué me dirijo yo a un lugar santo, a un santuario, a un templo, que tenemos diversidad en el caso de México y sobre todo a nivel internacional.   Bueno, pues, bíblicamente vamos a tener las bienaventuranzas, entonces motivos, podemos decir nosotros que van en busca de consuelo.   Entonces, sabemos por las circunstancias que vivimos, que ese consuelo puede ser porque tuvimos una enfermedad, nos sometimos a una cirugía, a lo mejor quedamos bien, a lo mejor quedamos mal, pero a partir de ahí se genera ese desplazamiento.   Entonces, cuando nosotros preguntamos a las personas que van en peregrinación por qué vienes a este santuario, es uno de los indicadores de ese perfil, ¿qué nos dice? Me estoy moviendo porque creo, y lo que me dice mi fe, que si lo me dirijo y le pido al padre voy a recibir consuelo, sanación.   También, algunos van porque, bueno, el mexicano en general como que nos gustan mucho los tequilas, y hay muchos que tienen problema de alcoholismo, drogadicción, y entonces también van en busca de misericordia, perdón y misericordia, porque hay un gran porcentaje de los peregrinos y turistas que van, y créanme, están delante de la virgen, delate del cristo con mucha devoción, con mucha fe, esperanza de que van a ser curados de esa enfermedad.   Entonces, ¿qué pasa? Que los vemos en ese momento, si lo ponemos de manera crítica, pues dándose golpes de pecho, y en cuanto salen del santuario se van a los restaurantes y empiezan con la cerveza, con el tequilita y regresan igual; entonces, venimos a pedir misericordia, sin embargo, volvemos a caer en ese círculo vicioso, que bueno, esto nos dice: bueno, tienes un problema, pues pide misericordia, igual en una de esas te toca.   Otros, y nos decía monseñor, el retorno a la casa del padre, es como cuando visitamos a nuestros familiares que están en otra parte de aquí mismo, México, a lo mejor en otra parte del mundo, y decimos: vamos a visitar a mi madre, que en este caso sería la santísima virgen, o a mi padre Dios representado en una imagen, que en realidad es eso, solamente una representación, el simbolismo es todavía más profundo.   Entonces, voy en busca de esa dignidad de persona, de esa dignidad humana, el saberme que aún con las miserias, los problemas que yo pueda tener, mi condición se va a resarcir en cuanto yo me reconozca parte de la familia de Dios y que él es mi padre.   Entonces, estos resultados que les digo nosotros los hemos rescatado a través de seguimiento de peregrinaciones a lo largo de la república, y básicamente después venimos y contrastamos con la sagrada biblia y empezamos a ver: esto ya nos lo dijeron, ya sanemos por qué se desplazan, aquí está; y precisamente les decía, lo que les estoy leyendo son bienaventuranzas, estoy haciendo un parafraseo, pero eso está ahí.   Entonces, luego dice: vengan los perseguidos y los que tienen sed de justicia; cuántos problemas hay en México, cuánta injusticia, y tocamos a la puerta de las instituciones, algunos nos escuchan, otros no, pero hay la certeza de que si tú te diriges a un santuario, hacia un lugar donde tú tienes depositada tu fe, ahí vas a encontrar esa consolación, y al final del tiempo, nos dice, nos lo vamos a encontrar ahí.   Entonces, las expectativas del turista oscilan entre precisamente: curación, sanación física, espiritual, visita a familiares; esto es toda una tradición.   Muchos de los peregrinos tienen 35 o 50 años yendo al mismo Santuario y entonces, ustedes ven a las abuelas, a los abuelos con los nietos, que ya los encaminan hacia el Santuario.   Esto es un poquito como las Mariposas Monarcas: Nacen y van a un Santuario y las generaciones de atrás, que a lo mejor ni conocieron al abuelito, se dirigen al Santuario. Es una tradición que se va pasando de generación en generación.   Por la parte Cultural, también nos mostraba Orlando que está todo el patrimonio arquitectónico, arte sacro, escultura, pintura, la misma música; entonces, estamos en una vertiente o un segmento de Turismo que debe ser altamente especializado.   Para empezar, los que tienen la palabra, quienes nos van a decir el simbolismo de cada uno de los objetos que tenemos dentro de los Templos, que precisamente es la Iglesia.   Nosotros tendríamos que acudir con ellos y a lo mejor ellos, a su vez, con algunos historiadores y arquitectos para reforzar esas ideas.   La necesidad del turista aquí la vamos a poner, ante todo, como la necesidad espiritual o una necesidad de información de conocimiento antes de querer satisfacer la necesidad de hospedaje, de transporte y de alimentación.    Aquí la necesidad principal se desprende de por qué estoy yendo al Santuario y qué espero recibir de la comunidad eclesiástica, de la Iglesia; qué espero recibir de la comunidad y cómo espero que adicionalmente todo el sistema turístico me trate cuando yo voy a ese Santuario. Entonces, eso es lo importante.   En cuanto a la comunidad receptora, hemos estudiado que en os Santuarios hay un desplazamiento de la comunidad -y esto lo hemos comentado también ya, en algunos seminarios, directamente con los sacerdotes- donde se les pide a veces directamente “denle espacio a los que vienen de afuera, al cabo que ustedes viven aquí, vengan otro día” y los otros dicen “¡pero cómo, si nosotros vivimos aquí!, ¡es nuestra Fiesta! y ahora resulta que la estamos haciendo para los que vienen de fuera y me tengo que esperar”. Eso es por un lado.   Por otro lado, la comunidad también ve -como decían ustedes, con Pueblos Mágicos y con lo que ha pasado en otros Destinos Turísticos- la oportunidad de tener un beneficio económico, lo cual es muy bueno.   Si yo vendo artesanías, las voy a vender, voy a aprovechar porque están llegando personas que quieren comprar mi mercancía: “les voy a dar servicio de hospedaje” pero sí hay que tener mucho cuidado con ese desplazamiento que al final de cuentas, estamos impactando también en la Fe de las personas.   De momento sería esa parte para redondear qué es el Turismo Religioso y cómo nosotros nos vamos adentrando en la investigación y generando proyectos precisamente para hacer planeación en Santuario.    Arq. Orlando Araque: Sí, muchas gracias, Minerva.   Bueno, con la parte conceptual que Monseñor nos ofreció, donde se sustenta toda esta actividad de Turismo Religioso, más esta otra parte que dice Minerva, que ya nos lleva a planear, a planificar en el territorio, creo que estamos hablando de una actividad que, en primer lugar, realmente causa desarrollo sostenible y de ahí surge un Turismo sostenible también.   Yo quisiera preguntarle a Monseñor Guillermo Ortiz, cómo surge, porque entonces surge la pastoral de turismo religioso, que es la pastoral de turismo, ¿de dónde surge, en qué país y cuál es la misión y visión?   Mons. Guillermo Ortiz Mondragón: Sí, como no, con mucho gusto.   El término pastoral viene de la figura de Jesús pastor que conduce, que lleva a una figura de las ovejas que es la humanidad a comer, a zacearse, a descansar, a reposar, cuida.  Entonces, toda acción de la iglesia es pastoral, con esta finalidad.   Y el tema específico del turismo es precisamente el reconocer que el gran santuario de la humanidad, la casa común es el mundo y entonces aprender a disfrutar con fe, que lleve a un encuentro con cristo, con la iglesia, cualquier acción de descanso en el turismo.   Aquí me voy a referir, por ejemplo, en Cancún, aquí nos gustaría estar en Cancún, en la playa, verdad, y los novios románticos irse a casar en la playa.   La atención al turismo que se complementa o que se ilumina por la fe ha propiciado que, por ejemplo, la Pastoral Ordinaria en Cancún sea Pastoral de Turismo, como en Acapulco, la Pastoral Ordinaria lo común es que sea Pastoral de Turismo, un poquito enfrentando ese desafío de la comunidad que recibe y la comunidad que llega.   Entonces, la comunidad que recibe tiene que estar preparada para hacer una comunidad abierta que acoge, no compite, acoge al turista. De hecho, el Obispo de Cancún, Pablo, ya ha diseñado una pastoral en donde hay capillas para el matrimonio muy bien puestas cerca de la playa y ahí vamos a decirlo así con todas de la ley pueden ser atendidos los matrimonios que además de turismo quieren vivir su fe.   Bueno, este es un ejemplo, pero hay muchos en otro lados. Los centros de turismo, por ejemplo, específicamente religioso, la Basílica de Guadalupe, de dónde sale, cómo se organiza ese turismo ahí.   Primero tenemos que partir de un hecho verificable, que este hecho extraordinario sea verificable, se apareció la virgen y este es su tilma. Entonces, se hace una investigación histórica, científica, antropológica, arqueológica, lingüística, etcétera y se dice: esta tilma, este ayate tiene cosas extraordinarias, entonces es válido el signo y además mucha gente da testimonio que ante ella ha recibido una gracia, un favor, no necesariamente le llamamos milagro, un favor.   Entonces, la iglesia tiene que cuidar estos elementos que no distorsionen la fe.   En segundo lu9gar, que el ambiente, que el lugar sea no solamente reconocido por la iglesia, sino que tenga una intervención interdisciplinaria, lo que hace el INAH, lo que hacen las investigaciones, para decir aquí hay algo especial y por eso reconocemos como un centro de devoción, un punto de referencia de la fe de quienes vienen a encontrarse a este lugar.   Entonces, la iglesia tiene el cuidado de las personas que van, de las personas que reciben, es en primer lugar.   Segundo lugar, pero que es inherente al cuidado de las personas, el cuidado de su fe, que no se distorsione, que no se convierta en superstición que desvía de la fe.   Y en tercer lugar, el lugar, que sea digno, digno no solamente desde el punto de vista artístico, sino ya todo el aspecto arquitectónico de ingeniería, que tiene referencia a la liturgia, para que los signos litúrgicos queden suficientemente claros, los signos devocionales se resalten, por ejemplo, el diseño de la Basílica de Guadalupe es extraordinario, respetan los signos litúrgicos para la eucaristía, el altar, el ambón, el coro, la sede, pero también el gran signo de la tilma, y todo está muy bien armonizado con el cristo.   Entonces, estoy poniendo porque es más común, más conocido el hecho de la Virgen de Guadalupe, la Basílica de Guadalupe.   En Cuautitlán, nosotros tenemos el dato de que ahí nació Juan Diego Cuatlatuatzin, ahí vivió con su tío Juan Bernardino; los datos arqueológicos nos dicen que ahí hubo algo extraordinario, y nada más hago referencia a dos elementos.   Ordinariamente, sobre lo que conocemos como una pirámide, que era una expresión religiosa de nuestros antepasados nativos, sobre esas se construían los templos católicos, como para ir desplazando; el único lugar en donde no es sobre un templo prehispánico la construcción de un templo católico, es ahí en Cuautitlán, una capilla que está empotrada en una casa, la casa de Juan Diego, y ahí seguramente hay algo especial que se está recordando.   Y otros signos de los restos arqueológicos, lo que llamamos los idolitos, las figuras, etcétera, que están hablando de la época de Juan Diego, pero ya no con los mismos signos, con las mismas expresiones prehispánicas, precristianas, por así decirlo, sino ya con expresiones de la Cuatlicue como Guadalupe; ahí hay unos signos especiales.   Entonces, algo especial sucedió aquí, la aparición de la Virgen de Guadalupe a Juan Bernardino, el tío de Juan Diego; yo digo, desde mi perspectiva de fe, y en el análisis científico que por lo menos el 99.99 por ciento fue ahí, por todos estos elementos.   Entonces, ese es un lugar, un punto de referencia de la devoción.   Arq. Orlando Araque: Muchas gracias, monseñor.   Estaba pensando en eso, el tema de la mesa era negocio divino, el turismo religioso; hablando de negocio, hablemos de producto turístico que vamos a vender, que son términos…   Mons. Guillermo Ortiz Mondragón: Y podemos, en el buen sentido, ir a negociarle a Dios, acuérdense de Abraham cuando Dios va a destruir Sodoma y Gomorra: señor, si hubiera cincuenta justos perdonarías a esa ciudad; sí, los perdonaría; entonces, por qué no me cambia la decisión, y llegó hasta 10 justos. Abraham estuvo negociando con Dios: ¿señor, si te hago esto, me ayudas?; esa es la expresión religiosa de la Oración; ¿Si te ofrezco esto, me vas a ayudar?   En ese sentido, sí es negocio religioso, no en el otro; al menos el criterio que tenemos, desde la Pastoral de Santuarios, Pastoral de Turismo, es cuidar mucho eso: La pureza de la Fe.   Una cosa es la expresión que desde la Fe y la disciplina de la Iglesia proponemos y otra cosa es la experiencia antropológica, la convivencia humana necesaria y el poner esa dosis de sustancias que nos animen más, que nos hagan hacer la Fiesta y que “si no hay la cerveza y el tequila pues como que ya no hubo Fiesta”, esos son signos no de la Religión esta o aquella, sino de la cultura de las personas.    Arq. Orlando Araque: Sí, en ese tenor estaba pensando, en todas estas manifestaciones importantísimas que están en el patrimonio intangible y cómo se adaptan o cómo tienen que acondicionarse para la visita del turismo; o sea, cómo se acondiciona todo esto.   Ya tenemos algunas experiencias en el país, en toda Iberoamérica y en el mundo de sitios no acondicionados que son invadidos por fieles o por grandes mesas que causan un impacto inverso al desarrollo sostenible.   Entonces yo le quería preguntar a Minerva su punto de vista de la metodología de la planeación del Turismo Religioso, pero hay otra cosa en que yo estaba pensando.   Para mí los sacerdotes vienen siendo como una suerte de prestadores de servicios turísticos -así como lo es el alojamiento, el descanso, el servicio- ya que ellos conforman la columna vertebral de la experiencia espiritual de Turismo Religioso y tienen que servir para que toda la Misa y los diferentes Ritos sean atractivos.   ¿En cierto modo cuál es el papel de todos los elementos que tienen que estar dentro de la actividad del Turismo de la Iglesia?   Dra. Minerva Maldonado: Bueno, consideremos también las situaciones que hemos pasado en diferentes tipos de Turismo.   Efectivamente, todo el sacerdocio sería un prestador de servicios espirituales ya que, como se decía, esa es su misión y son las actividades a que se dedican.   Necesitan ayudar al desplazamiento desde el Destino, hablando en cada una de las Misas, acerca del papel que juega el desplazarse hacia otro Destino que va a ser receptor.   Entonces hay que prepararnos para el viaje y esa preparación del viaje -ya sea que vayamos a la playa, sea que vayamos a zonas arqueológicas- tiene que ser de dignidad.   Yo les comento esto porque también hacemos otras investigaciones en Turismo y entre broma y broma -luego hacemos viajes con estudiantes- dicen: bueno, yo saliendo aquí de Querétaro, pasando la caseta, ya me llamo María, me llamo Petra; y sus nombres reales son Josefina u otro.   Y si les preguntas: ¿por qué te cambias de nombre?; te responden: es que voy a ir, me voy a divertir todo lo que quiera y no me conocen por mi nombre, soy otra; voy de turista y soy otra persona. Es decir, pueden ser profesionistas, doctoras o equis, pero en el otro Destino dicen: ya no soy eso.   Entonces, salir de viaje es irnos nosotros con todo nuestro bagaje cultural, con toda nuestra formación, con nuestros valores y no tenemos por qué transformarnos, por supuesto en el buen sentido.   Pero mucho de esto -ya lo mencionaban- tiene que ver con a qué voy al Destino, si voy a una diversión sana o voy porque voy a favorecer algunas situaciones que nos están golpeando mucho en México, en muchas otras partes del mundo, ya lo mencionaban la trata, la explotación sexual con niños.   Entonces, el turismo tiene una bondad, es una bandera verdaderamente hermosa, pero que se está desvirtuando, porque muchas veces vemos la oportunidad, yo le llamo así de transformarse. Entonces, en ese sentido sí son prestadores de servicio, prepararnos antes en nuestra comunidad, ayudarnos a ese desplazamiento y sobre todo como nos recibe, qué servicios nos pueden prestar cuando yo ya estoy en un destino y me puedo acercar a ellos.   Esto ha sido un debate muy grande con la iglesia, porque decimos hay escases de sacerdotes, en realidad, y en santuarios, créanme, no sé si ustedes han estado en alguna peregrinación en santuarios, no se dan abasto. Es muy difícil que esta experiencia de fe, esta experiencia espiritual verdaderamente la puedan obtener directamente del sacerdocio. Entonces, ahí juegan un papel fundamental la comunidad y los laicos comprometidos con la iglesia para ayudar a abonar en este sentido.   En cuanto a la comunidad, cómo organizan esta situación de los santuarios. No debemos caer en lo que decíamos también de pueblos mágicos, no todos los templos, ni todas las parroquias, ni los lugares los podemos llamar: santos, santuario, sino en México tenemos ya diez que podemos trabajar con ellos y hay que planificarlos.   ¿Por qué? Porque primero va la experiencia espiritual; segundo, qué beneficio, si estamos hablando de negocio del turismo, qué beneficio puede aportar a la comunidad y en segundo, la comunidad es la que debe de estar comprometida en este punto del turismo religioso a ser ellos también partícipes directos de esas experiencias religiosas, vamos a llamarles así, entonces sí se debe planear.   Hemos tenido casos de lugares santuarios que están saturados, no hay buena planeación, ni siquiera en las calles, ha habido amenazas, y la gente sale corriendo y hacen un aplastadero de los otros, hay muertos. Entonces, ¿por qué? Porque se hacen unos embudos, no está planeada y si se fijan luego saliendo de la iglesia tenemos a los vendedores ambulantes.   Entonces, entre puestos de comida, de bebida, de artesanía, es más, hay santuarios donde llegan a vender en las camionetas cobijas, trastes. Entonces, en ese sentido, necesita ordenarse como lo hizo efectivamente el santuario de Guadalupe, empezar a limpiar, empezar a reconocer.   Entonces, no podemos aventarnos a hacer un turismo religioso sin antes nos hay una planeación integral de los destinos, ya sabemos que ahorita tenemos por naturaleza, por vocación les digo alrededor de 98 en México, más o menos importantes y no se dan abasto, hay escases de agua, hay basura, hay abusos, hay robos. Entonces, necesitamos ir coordinando iglesia, el municipio, la Federación, ver todos los requerimientos, cuestiones de salud, seguridad vial, es largo el asunto.   Arq. Orlando Araque: Muy bien. Es demasiado claro la complejidad de la actividad turística es inmensa, pero qué bueno que tocaste la comunidad, porque ahora le toca a la comunidad participar, quería abrir un segmento de preguntas, de dudas, de comentarios acerca de este interesante tema.   Pregunta: Buenas tardes, mi nombre es Jessica Jácome, de Viajeros Magazine.com.   Mi pregunta es, las nuevas generaciones ya no se están interesando, ya no los está moviendo la fe para ir a la iglesia, no se están moviendo por la fe, ¿la iglesia está haciendo algo para atraerlos o para que tengan esa fe presente?   Gracias.   Mons. Guillermo Ortiz Mondragón: Sí, al hablar de la iglesia hablamos de todo bautizado, entonces, si es real la carencia de sacerdotes, nunca somos suficientes.   ¿Qué cosa estamos haciendo en la iglesia? En cada parroquia siempre hay la atención a la familia y la promoción de la participación de los niños y adolescentes en muchos campos.   Es distinto esto al hecho del turismo, uno de los acuerdos que tenemos a nivel de las diócesis, es que el turismo comienza en el punto de partida, y lo mismo el turismo religioso; ahora que ya estamos por salir a la semana santa, yo les digo a los fieles cuando celebro la eucaristía: acuérdense que allá a donde van también hay obispo, también hay sacerdotes, también hay misa, también hay celebración de la semana santa; que se preparen desde aquí.   Entonces, concretamente el dato de la confesión, porque es uno de los elementos, que llega uno: es que yo me quiero confesar en la Basílica; sí, pero lo puedes hacer y te conviene hacerlo aquí, porque allá a lo mejor no te da tiempo de hacerlo, dado el programa que llevas. Ese es un aspecto.   El otro aspecto, decía, porque la pregunta fue muy concreta, respecto a las nuevas generaciones, estamos haciendo un trabajo intenso con lo que llamamos la pastoral juvenil y de adolescentes, y aquí estamos integrando muchos elementos no sólo de turismo, sino de la experiencia religiosa de los lugares, expresiones de fe sencilla, directa, no necesariamente litúrgicas, pero sí de tradición religiosa que se conserva; esto es maravilloso con los pueblos que tienen todavía raíces originales, llamadas indígenas, pero son originales, en donde las expresiones religiosas son típicas, son específicas, y se siguen cultivando y respetando incorporadas a la fe.   Entonces sí hay un trabajo, puede ser diluido en el sentido de que no jalamos a todos los niños juntos etcétera; por ejemplo, yo tengo en la diócesis de Cuautitlán, la visita de todos los que se preparan para recibir por primera vez la eucaristía, para recibir la confirmación, la visita a la casa de Juan Diego. Y ya hacen ellos su visita, una peregrinación sencilla y van a visitar, y así hay algunas tradiciones.   Arq. Orlando Araque: Muchas gracias, monseñor.   Pregunta: Soy Antonio Ortiz Moro, otra vez, de la Revista Turismo.   Para el señor obispo, yo pensé que íbamos a hablar un poco más de los problemas del turismo, pero veo que dijo sobre la movilidad, bueno, de la espiritualidad, de la movilidad; yo quisiera recordar que la primera movilidad que se conoció en el mundo fue la de los conquistadores, que por rapiña se iban de sus lugares de origen a otros para someter, para conquistar, para todo eso y para mí, en mi concepto, después de que se pacificó toda esa situación es cuando nace realmente el Turismo que por dimes y diretes de quienes salieron y de que se fue expandiendo la idea de lugares nuevos y todo, entonces la inquietud humana fue la que hizo -más que la espiritualidad- que saliera por curiosidad a visitar todos esos lugares.   Mencionan ustedes -y bien mencionada- la cuestión de la trata, la cuestión de las drogas y de todo eso que se combina desgraciadamente con el Turismo en todo el mundo.   Hay quienes viajan por placer sano, inspirado en los paisajes, en los climas, en los sabores de la gastronomía y todo; hay quienes viajan por negociar con la droga, por ir a un negocio e ir a someter a un pueblo que saben que está desvalido; hay quienes viajan por lo que es la trata de blancas; en fin, hay muchos problemas y ojalá, desde el punto de vista del Señor Obispo, la evangelización o la fortaleza de la espiritualidad pueda someter muchas de esas inquietudes perversas del ser humano.   Mons. Guillermo Ortiz Mondragón: El texto que cité primero, del Génesis, nos habla en esa transición entre el Edén, el Paraíso, donde se paseaba Dios -según lo que se percibe del mismo texto- con Adán y Eva y ellos ya han desobedecido a Dios, ya lo han hecho a un lado. Ellos le creyeron más a la serpiente que a Dios, ese es el pecado; entonces, por eso se ocultan de Dios.   Decía la Licenciada que hay quienes se cambian de nombre para ir de turistas, se ocultan; hay quienes hacen turismo ocultándose de Dios y sí es cierto.   Hay quienes aprovechan el Turismo Religioso ocultándose de Dios para estas cuestiones que son de perversión, de cambio del sentido religioso del Turismo.   Por ejemplo, todo este tráfico de alcohol, de droga y a veces habían invadido el atrio -yo lo reconozco- en la Diócesis donde estoy, hay atrios hermosos de algunos Templos y el día de la Fiesta era una cantina y costó trabajo limpiar todo eso.   ¿Cuántos años costó el limpiar el atrio de la Basílica de Guadalupe?   Siendo Obispo Auxiliar me tocó enterarme de todo ese proceso de limpieza del atrio en la Basílica de la Ciudad de México.   Sí está el esfuerzo, pero esto tiene que ser algo interdisciplinar, tiene que ser algo comunitario la relación con las autoridades, tanto municipales como estatales y federales porque de 1992 hacia atrás, todos los Templos son propiedad de la nación.   Entonces, son lugares, son territorio federal encomendado al cuidado de la Iglesia y ahí tenemos nosotros un camino para pedir apoyo, para exigir el apoyo para esas situaciones irregulares.   Después está el apoyo de la familia, de la comunidad, de la educación, de la cultura, de los habitantes, eso tiene que ser, y claro, el intenso trabajo de la iglesia en la evangelización, como muy bien dijo, porque la evangelización integra todo, ese término. Entonces, sí tenemos que estar constantemente despiertos, abusados en este trabajo.   Arq. Orlando Araque: Sí, muchas gracias Monseñor. Ya estamos sobre la hora, no sé si podemos…   Pregunta: Soy Laura Rodríguez, de ISA Multimedios.   Hay países que viven del turismo religioso, como es Israel, como es Jordania, que básicamente todo su desarrollo de producto está concentrado y está ubicado en lo que es atraer peregrinos de varias religiones, no precisamente la católica.   México tiene uno de los santuarios más visitados del mundo, uno de los santuarios marianos como es la Basílica de Guadalupe, pero no solamente esa, en cada uno de los estados hay un ícono religioso digno de ser visitado.   Ustedes desde donde están, quizá me puedan decir: ¿si hay este trabajo profundo de desarrollo de producto para llevar al turismo religioso? Que si se ponen a ver en otros países no es un turismo barato, no es un turismo que pague poco por visitarlo, son cantidades bastante considerable lo que la gente paga por ir a rendir culto a sus creencias y quizá no sólo a sus creencias, también con un tema cultural y con un tema histórico. ¿Qué tiene que hacer México para atraer ese tipo de turismo a nuestro país?   Dra. Minerva Maldonado: Sí hay algunos esfuerzos que no sean podido consolidar, precisamente porque falta esa coordinación que estamos hablando entre autoridades, hay leyes que pueden favorecer, pero no se aplican como deben de ser.   Entonces, uno de ellos es Talpa, por ejemplo, que Talpa se ha invertido en hotelería, hablábamos de hoteles de tres, cinco estrellas, hay hoteles de cadena, se hizo una ruta que es la Ameca-Talpa, que es la ruta del peregrino, pero ahora sí que vamos a hablar también de que se han hecho visualizando cómo podrían ser esos santuarios, pero no están a la mirada y con la autorización también tanto de la iglesia, como de quienes hacen el desplazamiento, o sea, las personas en movimiento.   Entonces, esa ruta no ha sido exitosa, porque a los peregrinos no les gusta. Y estamos hablando otra vez la mariposita los voy a poner de ejemplo, las mariposas tienen rutas tradicionales de miles de años, entonces los peregrinos también, por ejemplo, los peregrinos que salen de Compostela, Nayarit y que van a Talpa, tienen su ruta y van por los cerros y cañadas y esa es su ruta, los que salen de Guadalajara que pasan por Ameca y van a Talpa también tienen su ruta.   Entonces, se ha creado una ruta, pero nunca se les preguntó si era más o menos por donde ellos querían ir.   Ahora, se planean con los ingenieros y se pone pavimento. Yo no sé si han caminado ustedes, pero caminar en pavimento con el sol o lluvia es una cosa pesadísima, a veces hay lugares donde ponen piedras de rio, bola, en camino, y para un peregrino es romperle los tobillos porque son kilómetros que caminan y entonces se ha planeado, se están haciendo las cosas, pero muchas como no estamos involucrados a lo mejor todos los que debemos de estar se hacen y no funcionan, por una parte.   Entonces, falta coordinación, el caso que podríamos decir es exitoso, porque es tradición, como lo mencionabas, es Basílica de Guadalupe, pero monseñor nos podría hablar de la ruta de Juan Diego.   Mons. Guillermo Ortiz Mondragón: Brevemente, muy breve.   Hace un momento decía que los templos del 92 hacia atrás, que se supone que son todos los santuarios, son Federales, propiedad Federal, encomendados a la iglesia. Yo tengo varios templos del siglo XVI, XVII, XVIII, en la diócesis; el costo simplemente de mantenimiento de un templo es alto, simplemente de mantenimiento. Los recursos pues tienen que venir de la comunidad.   Ahora, para hacer un proyecto serio, sólido de turismo, pues implica una inversión mucho más fuerte; este es un motivo por el que andamos retrasaditos, muy retrasados.   Sí necesitamos más este diálogo interinstitucional, en donde podamos visualizar a partir de la realidad, por ejemplo, ahorita nosotros queremos descubrir y ya tenemos trazos del camino de Juan Diego de su casa a Tlatelolco y a la Basílica, vamos a decir; nada más que hay muchas carreteras, y hay muchas vías que lo interrumpen.   Entonces, necesitamos ver cómo proyectar este camino, y si, con la perspectiva del peregrino, del que va a pie; no solamente la perspectiva arquitectónica de belleza o de armonía estructural, sino la perspectiva del que hace el camino. Y esto, pues sí, tenemos que partir de la realidad, de cómo está el terreno ahora, qué podemos hacer, en fin, es complejo.   Pero yo, personalmente no quito el dedo del renglón, de seguir trabajando esta riqueza que tiene México como país, en su geografía, y que tiene México como país, como nación en el sentido de la fe.   Yo creo que tenemos una riqueza extraordinaria, y en el turismo es el núcleo donde podemos centrar mucho el desarrollo de estos dos elementos.   Arq. Orlando Araque: Sí, bueno, para finalizar.   Quería decirte también que la Secretaría de Turismo Federal, a través de la Dirección General de Distribución de Destinos, está desarrollando todo este plan estratégico de turismo religioso, hasta donde tengo entendido se están estableciendo rutas por varios estados, la Secretaria nos puede aclarar un poco eso, y ahora va adelante.   Qué es lo que yo creo, a mi manera ya de consultor independiente, creo que aquí hace falta la unión con la iglesia, para que todo esté sobre una misma línea, y entender que es una actividad multidisciplinaria, donde todas las otras secretarías de infraestructura, SEDESOL, SEMARNAT, todas tienen que estar, porque tocamos todos los aspectos para un desarrollo exitoso.   Pues yo creo que con esto terminamos, ¿hay alguna otra pregunta?   Creo que no, yo creo que hace falta todo un evento de este tema, porque de verdad es muy, muy interesante.   Muchas gracias a todos.

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